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Nuevas tendencias publicitarias de internet móvil: crecen los vídeos y los interstitials, cae el banner.

Según concluye el Estudio de Mercado Mobile Internet de TapTap y Nielsen con datos referidos al cuarto trimestre de 2010, más de nueve millones de usuarios ya utilizan en España su teléfono móvil para navegar por internet. Este dato supone un aumento del 52% respecto al mismo periodo de 2009 y un 23,8% del total de consumidores de telefonía.

En cuanto a las tendencias publicitarias, las campañas de “branding” acaparan el 96,75% del total de la inversión del último trimestre de 2010, dejando a las campañas CPC un residual del 3,24%.

Los formatos de vídeo han multiplicado por doce la inversión respecto a la medición anterior, muy cerca de alcanzar a otros formatos como los interstitials y los banners. De hecho los interstitials también han sufrido un gran crecimiento, que han pasado a representar el 35,61% de la inversión. En contraposición, la participación del banner en la inversión ha caído mucho, al pasar del 88,45% en la pasada oleada a un 34,24%. En cuanto al destino de las campañas, el 82,65% se concentra en landing pages, seguidas de las tiendas de aplicaciones (16,37%).

Otro aspecto que trata el estudio es la evolución de la inversión por tipo de segmentación, donde destaca el crecimiento de la segmentación por dispositivo, por ser los smartphones los que más audiencia atraen. La segmentación por geolocalización también ha crecido en inversión (17,8%). Esta parte del estudio también dedica un extenso apartado a la mujer, en el que se destacan que los sectores que más recursos dedican para enfocarse en este grupo son la electrónica, la joyería y la cosmética.

Los individuos con edades comprendidas entre los 30 y los 49 años son, con un 30,4%, los más asiduos a este servicio. A pesar de que los hombres siguen siendo los usuarios mayoritarios, con un 64%, en esta ocasión la investigación se ha centrado en la mujer. El estudio afirma que las mujeres tienen poco interés por contenidos relacionados con deportes, banca o automoción, pero, en cambio, tienen seis puntos porcentuales más en asiduidad a contenidos musicales.

La tentación de legislar la vida.

Parece que algunos no quieren que la guerra contra la obesidad infantil se quede solamente en la prohibición de determinados productos, el control y autocontrol de la publicidad y la prohibición de determinadas promociones, sino que pretenden aprovechar la situación para proponer que se grave el precio de los productos de comida rápida, abusivamente denominada comida basura por los medios de comunicación. Ya sabemos que la elección de las palabras nunca es neutral.

Parece como si los poderes públicos se hubiesen empeñado en legislar sobre la vida y las decisiones de los ciudadanos a raíz de la ley antitabaco. Pero la distancia que hay entre fumar en público y comer es inabarcable desde el punto de vista médico y ético. Ninguna persona que esté al lado de alguien que esté ingiriendo el alimento más indigesto del mundo, sufre las consecuencias del comportamiento de éste, por muy cerca que se siente. Esa es sólo una consideración, aunque podrían hacerse muchas más para tratar de llamar a la cordura del legislador. Para empezar, las cadenas de comida rápida han hecho unos esfuerzos enormes para adaptarse a la nueva situación del mercado. Si comparamos sus cartas con las de hace quince años veremos que no tienen nada que ver, ni tampoco la composición de los productos. Sería absolutamente injusto recompensar su innovación y actividad de I+D con una subida de impuestos.

Por otro lado, si se hace una comparativa entre los bocadillos más populares en un bar tradicional español y los menús más habituales de una hamburguesería, nos podríamos llevar una enorme sorpresa. De hecho podría salirle el tiro por la culata también a aquellos grupos de presión que propugnan esta medida, o la contraria: rebajar los impuestos a los productos saludables. Es factible fabricar una hamburguesa irreprochable desde el punto de vista dietético, pero parece difícil hacer lo mismo con un bocadillo de queso con panceta.

Antes que cargar contra la publicidad o contra los productos supuestamente insanos, los grupos de presión deberían asegurarse de qué entraría en ese saco si se establecieran unos baremos objetivos. Y el Gobierno debería mejor utilizar la comunicación para difundir hábitos saludables de alimentación y dejar a los ciudadanos que decidan qué es lo que quieren comer en cada momento, sin condicionar constantemente su libertad de elección.

Las marcas que reinan en el patrocinio deportivo.

Adidas y Nike, entre las marcas de equipamiento deportivo, y Santander, Coca-Cola y BBVA, entre las marcas no relacionadas con equipamiento deportivo, encabezan el ranking de notoriedad de patrocinio deportivo, elaborado por IMG.

Este ranking basado en la notoriedad espontánea que alcanzan las marcas que en España invierten en patrocinio deportivo se apoya en un estudio que se realizó en diciembre de 2010 a través de 500 encuestas telefónicas realizadas en las ciudades de Madrid y Barcelona.

Adidas (84,8%) y Nike (83,3%), son las marcas de equipamiento deportivo con mayor notoriedad espontánea en cuanto a su actividad de patrocinio. Con respecto a los resultados de hace un año, Adidas pierde cuatro puntos porcentuales y Nike, cinco. Les siguen Reebok (31,4%, con una mayor notoriedad entre las mujeres que entre los hombres) y Puma (16,8%). En los últimos tres años, no ha habido movimientos en los cuatro primeros puestos del ranking.

En fútbol, Adidas y Nike logran otro “empate técnico” (70,0% y 69,5%, respectivamente), con Puma en tercer lugar. En baloncesto, en cambio, Nike se alza al primer puesto (45,2%) y Adidas ocupa el segundo lugar (38,3%). En tenis, también domina Nike (48,5%) sobre Adidas (36,5%). Finalmente, en deportes de motor, Puma se alza con el primer puesto, gracias a su asociación con Ferrari, aunque con elevada dispersión de marcas citadas.

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